VAE N°1 - Col de Marie Blanque
El puerto de Marie-Blanque por el lado del valle de Aspe ha acogido a un buen número de ciclistas. Breve pero intensa, la subida es fatigante y no permite ningún tipo de relajación. La asistencia eléctrica es de gran utilidad para disfrutar plenamente de esta ruta de interés histórico y estético.
Una vez cruzado el Gave, la tranquila carretera departamental recorre el valle de Aspe en un entorno bucolico. No hay dificultad en el horizonte a excepción de algunos montículos superados con la asistencia eléctrica y relajación. Pero el Col de Marie-Blanque en su vertiente del valle de Aspe le sorprenderá y, tras una curva, comprenderás rápidamente por qué el Tour de Francia ha pasado por aquí allí trece veces. Aquí se escribieron hermosas páginas de este legendario evento, comenzando con Thévenet en 1978 que había desmontado y Hinault, un joven principiante que se había roto los dientes allí. La asistencia eléctrica es de gran ayuda para aprovechar al máximo este corto pero intenso viaje. El desafío es más tecnológico que físico, necesito hacer trabajar las piernas gestionando correctamente los vatios disponibles para llegar sin incidentes a los 1035m de este tan codiciado puerto.